Asegúrese de que la superficie de la pared es lo suficientemente plana para permitir una instalación fácil y segura.
La estructura de la pared debe ser adecuadamente fuerte para soportar el peso de la unidad y evitar deformaciones, roturas o vibraciones durante el funcionamiento.
Si hay más de un aparato en el ambiente, asegúrese de que el flujo de aire de uno no interfiera en el flujo del otro para no crear condiciones anormales de funcionamiento.
Evite también la instalación de aparatos muy próximos entre sí.
Exposición directa a la luz del sol.
Proximidad de fuentes de calor.
Paredes húmedas o lugares donde haya peligro de contacto con mucha agua o vapor,
por ejemplo, lavandería.
Lugares con vapor y aceite (por ejemplo, cocinas, talleres mecánicos).
Lugares donde las cortinas o los muebles impidan la libre circulación del aire.